Los cambios en la piel con los años: signos de envejecimiento

La piel es uno de los mecanismos de protección más importantes de nuestro cuerpo, su función es ser nuestra primera línea de defensa contra los agentes del exterior. El colágeno es el principal componente de la piel, aproximadamente un 75% de este órgano se compone principalmente de esta proteína. El problema es que, con el tiempo, los procesos metabólicos del cuerpo se reducen y la producción de colágeno cae hasta un 1.5% cada año y las manifestaciones de la edad se hacen visibles en la piel a través de arrugas, manchas o flacidez.




¿Por qué envejece la piel?

El envejecimiento de la piel involucra una combinación de múltiples mecanismos y una afectación a sus diferentes capas. Los cuatro procesos más importantes son internos:

  1. Senectud celular: nuestra piel se renueva cada 28 días en promedio, sin embargo, las células también cuentan con un determinado número de ciclos en los que se pueden proliferar hasta que su tasa metabólica se reduce y eventualmente se detiene. Este mecanismo es visible a través del adelgazamiento de la piel y la degradación en aumento del colágeno.

  2. Cambios en los tejidos grasos: Con los años (y la gravedad) los tejidos adiposos del rostro se redistribuyen y se adelgazan. El resultado, una pérdida mecánica en la estabilidad de la piel que hace más evidente la flacidez.

  3. Acortamiento genético: Aunque no lo vemos, el principal factor que afecta el envejecimiento de todo el organismo es genético. Con cada ciclo celular, nuestros cromosomas se van acortando, existe una acumulación del daño oxidativo y, eventualmente la muerte natural de nuestras células. Este proceso da como resultado el adelgazamiento de la dermis y epidermis.

  4. Deshidratación cutánea: Para cumplir con su función de barrera, la piel requiere de agua. Debido a factores como la falta de sustancias que la retengan, sequedad del aire o una función comprometida, se aumenta la pérdida de agua al exterior y se traduce en piel seca, frágil, áspera, apagada y con líneas de expresión.


¿Cómo manejar el paso de los años?

En la actualidad existe un número muy grande de investigaciones centradas en disminuir los efectos del paso de los años en nuestro organismo. Aunque por el momento es imposible detener el proceso de envejecimiento, sí es posible desacelerar algunos de estos procesos inevitables a través de la intervención de productos cosméticos, pero mejor aún, proporcionando los nutrientes necesarios a la piel que eviten su degradación, retengan la cantidad correcta de agua y mantengan la función de barrera balanceada y sana.


Cuidado interno de la piel: Nutrición

La piel es una estructura con una gran actividad de renovación celular, por ello, la necesidad de aportar los aminoácidos correctos para este proceso continuo es vital para evitar alterar su metabolismo, así como la síntesis de colágeno. Este último, se encarga de mantener las estructuras de la piel unidas, como un tipo de “pegamento”, para darle estructura y firmeza.


Las nuevas tecnologías nos han permitido mejorar la producción de ingredientes, actualmente los péptidos de colágeno son una gran alternativa para aportar estos nutrientes a la piel con un tamaño molecular muy pequeño, así como una estructura similar al producido de forma natural por la piel.


Pero no sólo es cuidar las proteínas, los radicales libres son moléculas muy volátiles capaces de dañar todas las estructuras celulares, incluyendo lípidos y proteínas. Este daño se aumenta por los efectos nocivos del sol, la contaminación y hábitos como fumar. Llevar una dieta balanceada y rica en antioxidantes puede convertirse en una herramienta básica para evitar el proceso de envejecimiento.


Aún más básico, evitar productos que degraden el colágeno como los azúcares y mantener correctamente hidratado el organismo bebiendo agua natural es un excelente primer paso.



Cuidado externo de la piel: Skincare

Cada cuerpo es diferente, por tanto, nuestra piel demanda de cuidados específicos según nuestra edad y necesidades. Una buena rutina de cuidado es fundamental para el mantenimiento de la piel en óptimas condiciones:

  1. Limpieza, retira no solo las impurezas del exterior y maquillaje. También retira los químicos que se adhirieron a lo largo del día que desencadenan el estrés oxidativo.

  2. Cuidado o tratamiento, al igual que el resto del cuerpo, la piel requiere de un balance. Fórmulas cosméticas que aporten hidratación y eviten la pérdida de agua, retirar el exceso de grasa de ser el caso, promover la renovación celular con el uso de exfoliantes químicos, o usar productos específicos de acuerdo con tus necesidades y objetivos. Siempre consulta a un profesional.

  3. Protección, este paso es el más simple. Usar protector solar. Todos los días. No importa que no salgas, las pantallas de los dispositivos electrónicos también emiten radiación que dañan la piel.


Finalmente, la piel es un órgano extremadamente complejo, tiene muchas funciones y cumple con varios procesos biológicos importantes. Es nuestra primera línea de defensa con el mundo exterior y su cuidado requiere de un enfoque integral para desacelerar el paso de los años.


Proteger nuestro cuerpo del daño exterior, es sin duda, la forma más importante para mantener sanas las moléculas de colágeno y elastina para evitar su degradación, pero sobretodo, preservar la estructura de una piel sana. La combinación con tratamientos tópicos se traduce en una piel visiblemente más suave, bien hidratada y firme.


¡Celebremos los años!




Arjmandi, N., Mortazavi, G., Zarei, S., Faraz, M., & Mortazavi, S. (2018). Can Light Emitted from Smartphone Screens and Taking Selfies Cause Premature Aging and Wrinkles?. Journal of biomedical physics & engineering, 8(4), 447–452.


DECIEM. (2020). Skintellectual Series Report - Signs of Aging. Obtenido de Knowvember: https://deciem.com/knowvember/15


Martín-Aragón, M. Teresa. (2009). Nutrición y salud de la piel y cabello. Consejo Farmaceútico. Farmacia profesional, 23 (1), 58-62.


Muñoz, M. José. (2008). Hidratación cutánea. Estética y salud. OFFARM, 27 (11), 48-51.





142 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo